Risas, muchas risas y color por doquier... Niños corriendo, partidos de fútbol, carritos de helado, hijos tomados de la mano de sus padres, jóvenes divirtiéndose con sus amigos, perros jugando, personas trotando, vendedores de algodón de azúcar y hasta burbujas de jabón...
Esa solía ser la cotidianidad de los espacios públicos con zonas verdes, (mas conocidos como parques) hasta hace un par de años, pero tristemente, toda esa afluencia de gente se trasladó a los centros comerciales o inclusive a sus hogares con el fin de "conectarse" virtualmente con el mundo, para dejar así, estos lugares desatendidos y solitarios...
Para ser mas específicos, la cotidianidad de los parques se tiñó de grises...
Fotos por: M. Camila Hernández S.
A este solo lo balancea el viento.
Y ni un alma se asoma por aquí.
Las canecas están descuidadas y ¡cómo no!
si nadie las usa.
Tampoco hay espectadores para los graffitis.
¿Hace cuanto nadie se deslizará por acá?
Acá solían reunirse los jóvenes a hablar un rato.
Los juegos infantiles que ningún niño añora.
Se nota que a los columpios nadie los extraña.
Tan sola que se ve esta banca....
Y sí...